martes, 1 de septiembre de 2015

Crepe de setas y puerros (trigo sarraceno) sin gluten


Más recetas con verduras y sin gluten. Hoy una galette bretonne o un crepe que se elabora con harina de trigo sarraceno. Al tratarse de una harina integral estamos tomando todos los nutrientes que hay en el grano original. Si lo comparamos con una harina blanca de trigo salimos ganando sí o sí en cuanto a aporte de vitaminas y minerales y, como he mencionado anteriormente, en cuanto a la fibra que no encontraremos en una harina blanca de trigo. Por crepe, obtendremos 2,11 g de proteínas de buena calidad; 1,7 g de fibra; 0,7 g de hierro; 42 mg de magnesio y 0,5 mg de zinc, entre otros (información obtenida de USDA Nutrient Database for Standard Reference Release 27). Yo creo que sí conviene considerar al trigo sarraceno como una buenísima alternativa en la dieta de todas las personas. 

En esta ocasión he tomado como referencia la receta de  del blog "¿Qué hago con mi cesta de verduras?" y la de la cocina de Myri. He hecho una fusión de ambas y he aportado también un poquito de mí. Espero que os guste. 


INGREDIENTES para 12 crepes 


  • MASA DE LOS CREPES
    • 200 g de harina de trigo sarraceno (Bauckhof o Dayelet)
    • una pizca de sal
    • 1 huevo 
    • 350 g de agua fría 
    • 1 cucharada de aceite de oliva
  • RELLENO
    • 2 puerros grandes
    • 500 g champiñones 
    • 200 ml  de crema para cocinar con 17% de materia grasa (las hay de soja y leche de vaca) 
    • Aceite de oliva virgen 
    • Sal y pimienta al gusto



ELABORACIÓN 

Mise en place: (Es una expresión francesa y se pronuncia "mis en plas"). La mise en place es sencilla y llanamente tenerlo TODO (ingredientes, utensilios y espacio libre en la cocina) dispuesto antes de empezar a cocinar. Así se disfruta mucho más cocinando. Para esta receta: Pesamos todos los ingredientes de la masa de las crepes. Lavamos y troceamos los puerros Y pelamos y troceamos los champiñones.
Preparamos utensilios: balanza, robot/batidora, espátulas, recipiente hermético, cuchillo, sartén, tabla de cortar.

Para la masa de los crepes: Con thermomix (o una batidora): Vertemos todos los ingredientes en el vaso y mezclamos durante 1 minuto a velocidad 5 o con la batidora durante un minuto hasta tener todos los ingredientes bien mezclados. Si no disponéis de robot/batidora emplead un tenedor y batid como si de huevos para tortilla se tratara. Vertemos la masa en un recipiente con tapa y dejamos reposar en frío al menos durante media hora antes de hacer los crepes. 



Para el relleno de puerros y setas: En una sartén verter el aceite y sofreímos los puerros en rodajas hasta que estén hechos y doraditos. A continuación salteamos los champiñones un poquito hasta que pierdan el color blanco. Por último, la crema de cocinar, en mi caso de soja (sin lácteos), pero puede ser crema de leche. Salpimentamos al gusto. Dejamos que la crema ligue las verduras a fuego suave sin que hierva durante un minuto y quitamos la sartén del fuego.




Hacemos los crepes: 


Calentamos una sartén bien, pero no achicharrando. El primer crepe es el "de prueba" porque no me suele salir bien. Echamos un poquitín de aceite y vertemos medio cacito de masa que extendemos por toda la sartén. Dejamos que salgan unas burbujas en la masa que nos dan la pista de que ya está lista para darle la vuelta. Con una espátula y un poco de maña le dais la vuelta. Si sois lo suficientemente artistas podéis darle la vuelta en el aire, pero yo no me veo con los crepes volando por mi cocina, la verdad. Cada vez que intento hacer alguna aventura de estas pongo la vitrocerámica perdida de masa y pegotes ^_^ 

Procedemos de la misma forma hasta acabar la masa. Las vamos colocando en un plato y las tapamos con un trapo de algodón (a ser posible sin que se haya lavado con suavizantes aromáticos; si no, comeréis crepes aromatizados a flores). Reservamos. 

Montaje del plato: 

Colocamos un crepe en un plato y encima el relleno. Podemos enrollarlo en forma de cilindro o doblarla como si fuera un sobre. Adornadla con ensalada fresca o acompañadla con un gazpacho bien frío, que hace calor y hay que disfrutar comiendo fresco y saludable. 

Están buenísimos ¡Que los disfrutéis!



domingo, 30 de agosto de 2015

Pan de avena sin gluten con masa madre de avena (50% almidones - 50% harinas)





Mis masas madre no paran de darme satisfacciones. La mama sin gluten del momento es una masa madre originaria de arroz reciclada a masa madre de avena. Tenía muchas ganas de probar esta masa madre de avena y ver qué resultados me iba a dar en mis panes sin gluten. Ya os dije en mi anterior post que retomaría el tema de los panes sin gluten en cuanto me fuera posible y aquí estoy. Contenta vengo y os traigo un acierto y una receta que "funtziona" como dice Perurena, je, je, je. 

Ya le tenía ganas a la avena como ingrediente de mis panes sin gluten. Ahora que hay disponibles alternativas de avena certificadas sin gluten (La Finestra sul cielo, Glebe Farm y Bauckhof) estoy además muy contenta de que haya otra opción de cereal más para poder ser utilizado en las recetas singlu. Más versatilidad, más variedad y mayor valor nutritivo a nuestra dieta. Estamos pues, todos de enhorabuena. Os aseguro que la avena me va a dar mucho juego al igual que el trigo sarraceno, el cual también me encanta y es otro ingrediente con buen aporte nutritivo y un sabor impresionante. 

Os tengo que comentar que en esta ocasión he vuelto a mis raíces y que he dejado de lado el método de Hertzberg y François (libro: Gluten-free artisan bread in five minutes a day) y que me he dejado llevar más por mi "instinto panadero" ya que el libro del que os hablo no me ha dado muchas alegrías y tampoco es que me guste mucho cómo está enfocado. Así son las cosas. O sea, que vuelta a sacar el cuaderno y vuelta a hacer unas pocas cuentas matemáticas (gracias que soy de Ciencias que si no...).

Algunas cosillas: Esta receta lleva masa madre de avena y muy poca cantidad de levadura fresca. La temperatura ambiente de mi cocina estos dos días anteriores ha rondado los 24º C. Las cantidades de la receta son para obtener un kilo de masa y poder rellenar dos moldecitos que tengo y cuyas medidas son 17 x 9 x 9 cm. Podéis dividir las cantidades o multiplicarlas para adaptar la receta a lo que vosotros queráis hacer. 



¡Vamos a la receta!


INGREDIENTES para dos moldes

  • 410 g de agua
  • 10 g de vinagre (el que queráis, el mío es de manzana)
  • 180 g de masa madre de avena (100% hidratación). Más abajo os indico cómo he hecho los refrescos de la misma.
  • 2 g de levadura fresca
  • 61 g de harina blanca de arroz (molido en casa)
  • 85 g de harina de avena (marcas certificadas: La Finestra sul cielo, Glebe Farm y Bauckhof)
  • 122 g de almidón de yuca (Codipsa)
  • 122 g de almidón/fécula de patata (Santiveri)
  • 24 g de aceite de oliva
  • 10 g de azúcar moreno integral de caña
  • 13 g de psyllium (Rettenmeier Ibérica)
  • 10 g de semillas de chía molidas (Natur Green etiquetado "sin gluten")
  • 9 g de sal

Masa madre (MM) de avena (hidratación 100%):
  • 1er refresco: Desde las 18:30 de la tarde del jueves hasta las 08:00 de la mañana del viernes con proporciones 1:5:5. Puse 5 g de masa madre de avena + 25 g de agua + 25 g de harina de avena
  • 2º refresco: Desde las 20:00 del viernes hasta las 06:00 de la mañana del sábado. Proporciones 1:14:14. Con 9 g de la MM anterior + 130 g de agua + 130 g de harina de avena. La podéis ver en la foto de abajo en el momento en el que estaba lista :-)

Nota: A las 06:10 la masa madre estaba lista, pero yo tenía sueño y me volví a la cama. Hasta las 08:30 no me desperté y estaba tal cual. Es decir, que aguanta bien unas horas antes de empezar a bajar. Lo siento, pero cuando una no está despierta lo mejor es dejar estos menesteres hasta que una está lo suficientemente lúcida y se ha tomado un café. Os lo digo por experiencia. 




ELABORACIÓN

"Amasado" con robot (Kenwood KMC010) y paleta amasadora. Mezclé todos los ingredientes secos en la cubeta de la amasadora. Aparte tenía preparados el aceite, el agua mezclado con el vinagre y la masa madre que fui incorporando antes de conectar el robot. Pongo la palabra amasado entre comillas porque se trata más de batir una papilla espesa que de amasar propiamente hablando. 

"Amasé" un total de 14 minutos. Lo del amasado en los panes sin gluten no parece estar del todo claro ¿amasar o no amasar? Por ejemplo, Hertzberg & François opinan que no es necesario "amasar" estas masas sin gluten, pero hay quienes pensamos lo contrario. Entre ellos también está el "Espíritu del Bosque", quien recomienda precisamente darle un buen "amasado" a la masa de nuestro futuro pan sin gluten. ¿Qué aporta mi experiencia? A mí me ha resultado positivo mezclarla muy, muy bien o sea que me quedo con el mezclado durante un buen rato. He comenzado mezclando los ingredientes a velocidad mínima durante un minuto y después nueve minutos a velocidad 3, más otros cuatro minutos más a velocidad 1. 



Aspecto de la masa tras finalizar el "amasado"

Dejamos la masa en la cubeta y tapamos con un gorro de ducha. La primera fermentación ha sido de unas dos horas (24º C). 

Formado: 

Habremos preparado los moldes untándolos de aceite de oliva y espolvoreando harina de arroz. Este método es infalible y con la harina de arroz salen de los moldes muy fácilmente. 

Sacamos la masa con suavidad sobre una superficie enharinada con harina de arroz. Con ayuda de una espátula y sin desgasificar la masa cortamos trozos cuadrados y rellenamos los moldes. Colocamos los trozos tal cual y no les damos forma ni nada. Queremos preservar el máximo de ese gas creado en la primera fermentación. Aunque os parezca que queda como una "obra de arte contemporáneo" ni preocuparse porque el resultado final ya veréis que ha sido muy bueno. Menos trabajo, menos preocupaciones. 



Segunda fermentación: Dos horas a temperatura ambiente (24º C). 

Horneado: 

Tiempo total 60 minutos. 

Temperatura inicial 220º C: Introduciremos los moldes y generaremos vapor echando un poquito de agua a una bandeja en el suelo del horno. Los primeros cinco minutos hornearemos sólo con calor sólo desde abajo. El resto del tiempo con calor arriba y abajo a 200º C. Si cogen mucho color hay que taparlos con papel de aluminio. 

A los 45 minutos se pueden desmoldar y terminar el horneado fuera del molde.

Sacamos y enfriamos el pan completamente sobre rejilla. 

Éste ha sido un pan que me ha gustado mucho. Especialmente su sabor que es absolutamente increíble. Y he conseguido aligerar la densidad de la miga. Además, me ha dado un buen pálpito desde el primer momento ya que su olor durante las fermentaciones me recordaba a las masas con gluten. Un olor a fermentado bastante diferente de las masas que había realizado hasta el momento. Y la verdad es que la intuición ha funcionado :-D

Estoy más que satisfecha con el resultado. ¡Mirad qué miga!



domingo, 23 de agosto de 2015

Pan de molde (Hamelman) con bagazo de avena y masa madre



Pues sí,

ésta es otra manera de aprovechar el bagazo de la bebida de avena casera. Es el segundo intento de este pan, que todavía precisa de una corrección para ser el pan perfecto para los amantes de los panes de molde tiernecitos y sobre todo, ricos, ricos, ricos. El primero también quedo espectacular, pero yo quería que tuviera masa madre ^_^

Este pan es a base de harina de trigo con lo que no es apto para celíacos y además lleva leche en polvo, con lo que tampoco para aquellas personas que, por uno u otro motivo no puedan o no quieran tomar leche. Me tengo que poner las pilas con los panes sin gluten, pero tras venir de mis vacaciones todavía estoy un poco en modo "standby" y tengo que continuar con las pruebas. 


La receta es el Pullman bread (Pan de molde) del libro "Bread" de Hamelman (uno de mis favoritos) con modificaciones porque he empleado masa madre sólida, he sustituido la mantequilla por aceite de oliva y he añadido el bagazo de avena. Sin embargo, os tengo que advertir que al hacer los cálculos de las cantidades finales de harina y de agua cometí un error al asumir que la mitad del peso del bagazo era "harina de avena" cuando en realidad, el bagazo se ha comportado como un salvado o un remojado de cereal, es decir, que aporta humedad pero no estructura a la masa. Por esta razón la masa quedó mucho más blanda de lo esperado, y a posteriori deduje que lo que tendría que haber hecho es haber añadido entre 40-80 gramos más de harina de trigo a la receta. ¿Mi consejo? Que si os animáis con esta receta y pongáis 60 gramos más de harina a lo que indico en la receta. En cuanto pueda repetiré esta receta y corregiré la entrada. En cuaquier caso, la masa es blanda pero con ayuda de harina la podréis formar a base de plegados, que es lo que hice yo. 
Ya veis qué miga tan espectacular y si pudiérais saborearla estoy segura de que os encantaría. 

Una cosa que me ha sorprendido es la capacidad de la harina del Rincón del Segura para este pan y dar la miga que se ve en la fotografía de arriba. Es una harina ecológica, sin tratamientos y sin estar corregida como las harinas de las harineras, con lo que su comportamiento varía de cosecha a cosecha. Pero, he reconocer que para este pan, va a ser una ventaja. 

Es más, de todos los panes de molde que he hecho hasta la fecha, éste es el mejor de todos. Y en cuanto ajuste la cantidad de harina, va a ser un pan "básico" en casa en el que además realizamos un reciclado del bagazo de avena aportándole fibras solubles y todas las sustancias antioxidantes aún disponibles del grano triturado tras haber sido utilizado para la bebida de avena casera. 


INGREDIENTES para dos panes de aprox. 800 gramos cada uno 
(mis moldes tienen las siguientes medidas: 23 x 10 x 9,5 cm)

  • 700 g de harina blanca de trigo del Rincón del Segura 
  • 400 g de agua
  • 200 g de masa madre (50% hidratación, harina blanca de trigo Rincón del Segura) alimentada dos veces tal y como indico más abajo
  • 160 g de bagazo de avena (avena desnuda de la finca Castilla Verde)
  • 12 g de levadura fresca (Levital)
  • 45 g de leche desnatada en polvo (Central Lechera Asturiana)
  • 22 g azúcar moreno integral de caña
  • 45 g aceite oliva virgen
  • 13 g sal
  • (opcional) 1 cucharadita de malta de centeno 

Masa madre:
  • Primer ciclo (tras casi un mes en nevera sin utilizar) alimentada a partir de 8 g de MM + 40 g de agua + 40 g de harina (100% hidratación). La dejé toda la noche a temperatura ambiente; unos 23º C
  • Segundo ciclo: Aquí tocó hacer unas pocas matemáticas para adaptar la cantidad de harina y agua a la hidratación final deseada que, en este caso era del 50%: 70 g MM + 50 agua + 130 g harina. La dejé tres horas y media a temperatura ambiente y estaba como un sputnik hacia arriba cuando la utilicé  ;-) 

Masa madre (50% hidratación) en el momento que la utilicé


ELABORACIÓN

Amasado: 

Yo lo amasé en la amasadora. Si amasáis a mano, os llevará más tiempo que lo que yo indico en la receta. Hamelman recomienda no amasar hasta obtener una masa muy, muy elástica. 

En el bol de la amasadora mezclaremos todos los ingredientes a la velocidad mínima durante 4 minutos. La dejé reposar durante 12 minutos y continué amasando a velocidad 1 durante otros 4 minutos. 

Mi consejo si no tenéis amasadora es incorporar el aceite una vez que hayáis trabajado la masa previamente durante unos minutos ya que así será más fácil. 

Dejamos la mas en el bol tapada con un gorro de ducha. 

Primera fermentación: aproximadamente 2 horas a la temperatura que había en la cocina o hasta que se haya inflado bastante. 

Formado: 

Preparamos los moldes: los untamos de aceite de oliva y los enharinamos bien. 

Enharinamos bien una superficie y sacamos la masa. Dividí la masa en dos trozos del mismo tamaño. Decidí que, como esta masa era muy blandita optar por formarla a base de plegados añadiendo harina siempre que fuera necesario. En total le di tres plegados antes de formarla enrollándola como si fuera un rulo.  Introduje cada rulo en un molde y los tapé con sendos gorros de ducha. 

Segunda fermentación: 2 horas aprox. 

Horneado:

Antes de que finalice el tiempo de la segunda fermentación, habremos precalentado el horno a 200º C. 

Introducimos los moldes y horneamos sin vapor durante 40 minutos con calor arriba y abajo. Tened cuidado porque coge color enseguida. Tapadlos con un papel de aluminio hasta finalizar el horneado. 

Desmoldamos inmediatamente y enfriamos sobre rejilla. Sin duda se ha convertido en uno de los básicos de nuestra casa. Es nutritivo, es casero y lo más importante, está buenísimo.



jueves, 20 de agosto de 2015

Mini-hamburguesas de remolacha (receta vegana)

Sugerencia de presentación con salsa Baba Ganoush

En esta ocasión vengo a mostraros una versión de esta receta de Isa en la que ella hace unas hamburguesas de cuarto de kilo veganas. No he hecho la receta tal cual (para variar). He preferido no poner el pan rallado para hacerlo una opción sin gluten, he sustituido las lentejas por alubias canela, he quitado el arroz y he cambiado ligeramente las especias. Además, he hecho mi adaptación a las cantidades un poco a mi aire (para variar). Las medidas en tazas las he adaptado a a gramos y seguramente las cantidades de la receta de Isa y la mía no coincidan exactamente. En todo caso, para mí están más que apetecibles.

Aquí acompañadas de una salsa vegetariana de curry y papaya que venden en el Supermercado Aldi


INGREDIENTES para 16 minihamburguesas de 4 cm de diámetro


Para la masa: 
  • 200 g de remolacha cocida 
  • 200 g alubia canela cocida bien escurrida (Rincón del Segura)
  • 50 g copos de avena desnuda molidos (finca Castilla Verde)
  • 2 cucharadas de lino molidas
  • 1 cucharadita de cáscaras de psyllium molido (hindú)
  • 1 cucharada harina de garbanzo (sin gluten, Las Panaeras Sevillanas)
  • media cebolleta
  • 2 dientes de ajo
  • 2 ramitas de perejil
  • una pizca de comino molido
  • una pizca de cilantro molido 
  • una pizca de sal
Para freírlas: 
  • 50 g de copos de avena
  • 1 chorrito de aceite de oliva vírgen
  • una sartén antiadherente buena
Nota para pacientes celíacos: Si escogéis copos de avena certificados sin gluten, esta receta es una opción para aportar una buena combinación proteica (legumbre+cereal), fibra, minerales, sustancias antioxidantes y vitaminas. 

El pan que se ve en las fotos es de trigo, no es un pan sin gluten y tampoco es vegano porque lleva leche en polvo en su formulación, pero por si os surge la duda sí es pan hecho en nuestra casa (receta del Pullman Bread del libro "Bread" de Hamelman).


ELABORACIÓN

De víspera es conveniente cocer la remolacha y las alubias para que cuando las vayamos a utilizar estén fríos. Puedes utilizar los tarros de legumbre cocida. Son muy socorridos y te ahorran acordarte de ponerlas a remojo y cocinar las legumbres. La remolacha es a veces un ingrediente con el que yo tengo pocas opciones más allá de cocerla para ensalada. A veces viene varias semanas seguidas en la cesta y no sabes muy bien qué hacer con ella. Pues ya está, aquí tenemos otra opción :-)


El día de la elaboración: 

Picar la cebolleta, el ajo y el perejil. Reservar. 
Picar la remolacha. Reservar. 

Para mezclar todos los ingredientes he empleado la thermomix 4 segundos a velocidad 4. Si no tenéis un robot mezcláis todos los ingredientes con fuerza para que se rompa la legumbre y se una todo bien. Dejaremos reposar una media hora. 


La masa me ha quedado blandita con lo que he optado por pasarlas por copos de avena antes de freírlas. Evidentemente, este exceso de humedad puede deberse a que no he puesto el pan rallado de la receta original o a que mis ingredientes húmedos tenían un mayor contenido de agua. 


Para formarlas me he ayudado de una cuchara para coger la medida de la cantidad de masa. No conviene hacerlas grandes porque las pequeñas se manejan muchísimo mejor. Además, su presencia es muy mona. 

Calentamos la sartén bien pero con fuego medio, no fuerte que no queremos quemarlas. Echamos un chorizo muy fino de aceite y seguidamente las minihamburguesas. Las cocinamos a fuego medio durante 7 minutos por cada lado para que se hagan bien.



Truqui del almendruqui: Cuando ya las tenemos en la sartén las aplastamos suavemente con una espátula a golpecitos; queremos que toda la superficie esté  en contacto con la sartén y que se hagan bien. Al darles la vuela repetiremos la misma operación, las aplastamos ligeramente con la espátula. Toman un color dorado muy agradable y los copos de avena no quedan duros. 


Se pueden congelar una vez están frías. 

¡Hala! ya tenemos otra alternativa para almorzar a mediodía del curro. 

Están buenísimas. En la foto de abajo las he presentado con salsa Baba Ganoush (receta de mi querida Libélula Roja), una salsa a base de berenjena asada y que además, también es 100% vegana.

Bon apetit!




miércoles, 19 de agosto de 2015

Buñuelos de acelga (sin gluten, receta vegana)


Es una receta muy sencilla y existen muchas variaciones en internet de este mismo plato. Yo he preferido cocer las acelgas al vapor para que estén más blanditas. 


INGREDIENTES para 14 buñuelos 

  • 9 hojas de acelgas frescas (las que tenía)
  • media cebolla
  • 1 ajo pequeño 
  • 2 ramitas de perejil
  • 1 cucharadita de mezcla de especias tipo "Garam Masala" (podéis mezclar comino y cilantro, pimienta u otras especias que os apetezcan)
  • 1 cucharadita de cúrcuma
  • 70 g de harina de garbanzo (sin gluten, de la marca Las Panaeras Sevillanas)
  • 1 pizca de sal
  • 1 pizca de bicarbonato sódico
  • 2 cucharadas de aceite de oliva



ELABORACIÓN

Lavar y trocear las hojas de acelgas y cocerlas 5 minutos al vapor. Escurrimos bien y reservamos.

Picamos la cebolla, el perejil y el ajo finamente. Reservamos.

En un bol mezclaremos bien todos los ingredientes y dejaremos reposar la masa un rato. Yo he guardado la masa en un "súper" y me lo he llevado hoy a casa de una amiga para freír los buñuelos allí. La forma se la damos con ayuda de dos cucharas y si no, con la mano en forma de bolas o aplastados como mini-hambuerguesitas. 






Para freír ponemos un poquito de aceite en una sartén muy caliente. No los vamos a freír propiamente sino más bien hacerlos a la plancha. Así no quedarán aceitosos ni pesados y serán ligeros y agradables de comer. No pondremos el fuego muy fuerte y cuidaremos que se hagan suavemente sin que se quemen. A medida que vayamos friendo el resto de tandas de buñuelos añadiremos mas aceite pero muy a poquitos, lo justo para que no se nos peguen los buñuelos a la sartén. Dejamos que se doren bien por todos los lados. 




Están tan buenos que la madre de mi amiga se los come de un bocado. Un exitazo en toda regla. Otra receta vegana para el blog. 




sábado, 15 de agosto de 2015

Albóndigas de lentejas sobre calabacín asado (receta vegana)


¡Hola de nuevo!

Quería emular esta receta del blog de oh she glows pero con lo que tengo a mano en casa. Para variar no tengo todos los ingredientes de la misma. Evidentemente no dispongo de esa fantástica calabaza que una vez asada queda como el espagueti de la receta original :-D  Peeeeeero, tengo algo mejor, un calabacín recién cogido de la huerta que me regaló Fernanda de la finca Castilla Verde (Frómista, Palencia). Y los tomates secos de la receta los he sustituido por tomates frescos de la huerta de Iñaki asados en el horno. Algo podremos hacer... 

A ver cómo me lo curro.


INGREDIENTES para 18 albóndigas

Guarniciones:
  • 6 tomates 
  • 1 calabacín grande
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • sal al gusto

Masa de las albóndigas: 
  • 60 g de avellanas tostadas finamente picadas. La receta original lleva nueces.
  • 250 g de lentejas cocidas (pardina de la finca Castilla Verde) únicamente con agua, sal, laurel y ajo. La receta original lleva alubias.
  • 1 zanahoria pelada y rallada
  • 2 tomates secos (yo he puesto medio tomate asado) 
  • 65 g de copos de avena picados en forma de harina basta (los he sustituido por 95 g de bagazo de la bebida de avena)
  • 1 cucharada de aceite de oliva 
  • 2 cucharadas de semillas de lino molidas mezclados con 3 cucharadas de agua. Como he utilizado el bagazo de avena y éste ya contiene agua, he mezclado el lino con el bagazo y no le he puesto agua
  • medio pimiento verde picado
  • perejil fresco picado
  • albahaca fresca (yo he puesto seca)
  • orégano seco
  • 2 dientes de ajo finamente picados
  • sal y pimienta al gusto
Nota para los celíacos: Si empleáis avena certificada sin gluten esta receta es apta para una dieta sin gluten. 


ELABORACIÓN

Albóndigas: 

Asamos el calabacín y los tomates cortados por la mitad unos 35 minutos a 190º C. Dejamos enfriar para poder pelar el calabacín y cortarlo en trozos. Esta parte la podemos dejar hecha de víspera. Reservamos el tomate asado para la salsa con la que vamos a acompañar esta receta. 

Precalentamos el horno a 180º C. En un bol mezclamos todos los ingredientes de la masa de las albóndigas y con ayuda de un tenedor los mezclamos bien. Queda una masa espesa que se maneja bien y no es dura. Es interesante que parte de las lentejas queden enteras y no nos preocuparemos si alguna se rompe. 

Con las manos formamos bolas como de tamaño de pelota de golf. Con las cantidades que he puesto salen 18 bolas y la masa se maneja bien sin problemas. Las iremos colocando sobre una bandeja metálica forrada con papel de hornear. 



Horneamos durante 35 minutos a 180º C. A los 20 minutos miraremos cómo están. Si les queréis dar la vuelta ayudaos con una espátula ya que se quedan pegadas al papel y si las cogéis con la mano se os romperán. Yo no he necesitado darles la vuelta ya que se han tostado por la parte de abajo :-)




Salsa de tomate:

En una sartén echamos una cucharada de aceite de oliva y el tomate sin la piel y no troceado y lo ponemos a fuego suave. Lo dejaremos lo más entero posible y a medida que se vaya evaporando al agua residual lo trocearemos con la cuchara de palo para que se vean los trocitos. Sólo hay que esperar a que se evapore el agua. Salamos al gusto, espolvoreamos un poco de orégano y ya está listo. 


Emplatado:

Ponéis una base del calabacín asado, encima las albóndigas y las cubriremos con un poco de la salsa de tomate. Así de ricas lucen ;-)




Su sabor es impresionante y la humedad interna que tienen es una pasada. Me han encantado. 

He congelado 10 albóndigas sin la salsa de tomate en un recipiente hermético para otra ocasión ya que estas recetas que son más trabajosas hay que aprovecharlas para los "túper" del curro. 








jueves, 13 de agosto de 2015

Bebida de avena casera



Últimamente estoy cambiando algunas cosas en mi alimentación. Estoy haciendo pruebas para probar cosas que hasta la fecha no había consumido de forma habitual y que quería introducir en mi dieta. Una de ellas era la bebida de avena y después de dos intentos con más pena que gloria, consulté varias recetas en internet y vi que presentaban ligeras variaciones en su elaboración así como ingredientes añadidos diversos (esencia de vainilla, sal, azúcar, canela, siropes). Todos estos ingredientes añadidos son opcionales y si decidís optar por adaptar el sabor de la bebida a vuestro gusto, está en vuestra mano modificar la receta como os plazca. 

Ah! y un dato importante, se trata de bebida de avena, una bebida vegetal. NO ES LECHE. La leche es de origen animal y procede únicamente de hembras mamíferas como las vacas, ovejas, etc. No las confundáis porque no son lo mismo y hay que llamar a las cosas por su nombre ¿verdad? :-) 

No da prácticamente trabajo y sale muy económica. Un kilo de copos de avena os dará para muchos litros de bebida de avena. Y dado que un litro de bebida de avena de la marca Vivesoy me ha costado 1,99€ en un supermercado de mi zona, comprenderéis que SÍ compensa hacerla en casa con ayuda de un robot tipo thermomix o una batidora potente. Eso sí, si sois de los que preferís comprarla, tened en cuenta que algunas bebidas comerciales de avena como la de Vivesoy y la de Alpro de Central Lechera Asturiana vienen enriquecidas en calcio y vitaminas y este dato puede que os interese si sois vegetarianos, veganos, intolerantes a la lactosa, etc. Alpro lleva adicionadas vitamina D y B12 y Vivesoy lleva vitamina D y B6. Puede que queráis ampliar información sobre las bebidas de avena y otras bebidas vegetales y que podéis leer en este post de Alimmenta. 

Había estado buscando un productor ecológico de copos de avena en gran formato (unos 5 kilos o así) y realicé una búsqueda en google imágenes. Dí con Castilla Verde, un productor ecológico y biodinamico (Demeter) situado en un pueblito de Palencia (Frómista) que está en el centro del Camino de Santiago. 

Iglesia de San Martín en Frómista. Ésta era la vista desde nuestro hotel (Hotel San Martín) :-)

Por casualidades de la vida en el viaje en coche a nuestro destino vacacional resulta que pasábamos muy cerca de la finca, así que pensamos parar a la vuelta para comprar copos de avena, lentejas y harina. Así somos nosotros, siempre pensando en nuestra despensa ecológica. Total que llegó el día de volver y les llamamos por teléfono; me cogió Fernanda. En ese momento no había nadie en la finca y no nos podían atender. Entonces me preguntó mi nombre y al decírselo me dijo "Teba, pero ¿Eres la Teba del Facebook?" y yo le dije que sí (risas). Y ahí es cuando los planes de la vuelta cambiaron un poco. Nos quedamos a pasar la noche en Frómista para conocerles y visitar la finca. Ellos nos abrieron sus puertas y nos mostraron sus tierras, ganado, su proyecto vital al fin y al cabo y pudimos ver con qué generosidad tratan la tierra y sus animales. Estas son las sorpresas que me gustan y los recuerdos que perduran. Por eso es importante conocer a quienes nos alimentan, a quienes cuidan la tierra por nosotros y a los que ya consideramos nuestros amigos.


Prácticas de ordeño ^_^
Molino austríaco con "corazón de piedra" francés

INGREDIENTES para 800 ml de bebida de avena

  • 1 volumen de copos de avena desnuda (de la finca Castilla Verde en Frómista, Palencia)
  • 3 volumenes de agua (1 de ellos para cubrir la avena de víspera)
  • (opcional) 5 higos secos u otra fruta seca
Los higos le dan ese colorcito un poco más oscuro y un sabor un poquito más dulce. 

Nota para los celíacos: Si los copos de avena son certificados sin gluten, podéis hacer la bebida de avena sin gluten vosotros mismos. Los higos secos pueden llevar harina de trigo para evitar que se adhieran unos a otros con lo que aseguraos de que sean certificados sin gluten o en su lugar, podéis emplear cualquier fruta seca siempre que venga certificada. 








ELABORACIÓN 

La víspera ponemos los copos de avena en remojo cubiertos de agua. En verano y si la temperatura es alta os recomiendo hacer el remojo en nevera. De esta forma evitaremos fermentaciones no deseadas que nos pueden echar a perder el cereal. 

Al día siguiente colamos los copos en un colador grande y los lavamos un poquito debajo del grifo con agua fría. Esto evitará que la bebida tenga una presencia mocosa y ayudará a que quede más líquida. Al día siguiente trituraremos la avena aprovechando el agua del remojado. Hoy 16/08/2015 he hecho una prueba triturándolos juntos y he podido comprobar que no hace mucílago y que sale estupenda con lo que así no desperdiciamos nada. Y creo que es por la velocidad o intensidad del triturado. La primera vez que la hice trituré la avena a la velocidad máxima y entonces sí que quedó un poco "mocosa". 


Con thermomix

Ponemos los copos de avena y los higos enteros en el vaso y un volumen de agua y triturar un minuto velocidad 6. Añadimos el resto de agua y mezclamos completamente unos segundos a velocidad 4-5. 

Si no tenéis thermomix, hacéis el mismo procedimiento pero con la batidora añadiendo el agua en dos veces. 

Colamos una primera vez sólo con el colador para quitar el residuo mayor. Entonces lavamos un poquito el colador y colocaremos una gasa colando la bebida una segunda vez para quitar el residuo más fino. No tiréis el bagazo (el resto que queda tras el triturado) y guardadlo en un frasquito de cristal con tapa en la nevera.


Bagazo que queda tras colar la bebida de avena

El bagazo se puede reutilizar en panes, por ejemplo, porque es un cereal troceado que aún podemos aprovechar ya que aún contiene un gran aporte de fibra y de sustancias antioxidantes. 

Su sabor es muy suave y agradable y no ha quedado con textura mucilaginosa ^_^, lo cual agradezco para beberla en mis desayunos. Sin embargo, si la queréis para cocinar, la textura mucilaginosa puede resultar una ventaja.



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