sábado, 23 de enero de 2016

Próximo taller de masas sin gluten



Me anuncio en mi propio blog para que luego no me digan eso de que no me hago propaganda. La verdad es que, si después digo que he dado uno u otro taller, me recriminan el famoso "no me has avisado", "no sabía que dabas cursos", etc.

Hoy vengo a anunciaros un taller que celebraremos el próximo 6 de febrero en La Sartén de Cordelería, en Las Arenas (Getxo, Bizkaia). Sólo os pido que le deis difusión a ver si conseguimos llenarlo.


TALLER DE MASAS SIN GLUTEN: PANES, BIZCOCHOS Y GALLETAS
IMPARTIDO POR: 

Teba Gonzalez- Doctora Nutricionista del Hospital Universitario Cruces
FECHA: Sábado 6 de FEBRERO
HORARIO:   Mañanas de 10:30 – 13:30
PRECIO DEL CURSO: 45€ 







Para asistir podéis poneros en contacto con  
La Sartén de Cordelería (Escuela de Cocina)
c/ Cordelería, s/n - 48930 Getxo - Bizkaia -

Tel/Fax: 944 634 188
email: contacto@lasartendecordeleria.com



domingo, 10 de enero de 2016

Roscón de Reyes sin gluten (primer intento)



Un primer intento de roscón sin gluten muy satisfactorio. Es también mi primer contacto con este tipo de masas sin gluten que no son exclusivamente pan. Ya sé que bailo a destiempo y que ya no es época de roscones, pero así vamos mi cerebro y yo, un poco contracorriente como me dice Sergio de Celikatessen

Para buscar un punto de partida consulté dos recetas completamente diferentes y que nada tienen que ver la una con la otra; la receta de Teresa de Celicius Gluten Free y el roscón de aceite de oliva (elaborado con harina de trigo) de Soy un Pedazo de Pan. Nunca anteriormente había hecho roscón sin gluten porque me daba bastante respeto y no sabía con qué proporciones comenzar, por eso consulté el blog de Teresa. Ya tenía ingredientes con los que comenzar. Además, lei con interés todos los aspectos prácticos en la elaboración del roscón de Soy un Pedazo de Pan, los cuales me orientaron en cómo ajustar las proporciones de los diferentes ingredientes del roscón. 

El resultado ha sido muy bueno. Un sabor increíble y una receta de partida que necesita alguna mejora. Ya me he dado cuenta de que tengo que poner menos líquido porque ha quedado un poco chafadito, pero por lo demás, es estupendo. Si queréis hacer más cantidad sólo tenéis que multiplicar cantidades. 

INGREDIENTES para un roscón de 5 raciones 
  • 200 g de almidón de maíz (Maizena)
  • 40 g de naranja (con piel y todo)
  • 40 g de huevo batido (batimos 1 huevo pequeño y el resto lo usaremos para pintar el roscón)
  • 40 g de azúcar
  • 40 g de aceite de oliva vírgen
  • 20 g de miel
  • 20 g de agua de azahar (Luca de Tena)
  • 80 g de bebida vegetal o leche de vaca
  • 4 g sal
  • 7 g de levadura fresca (Levital)
  • 6 g de goma xantana
  • 5 g de psyllium (Sat Isabgol)
Nota sobre el agua de azahar: Cada marca de agua de azahar aromatiza de diferente forma y puede que esos 20 gramos sean demasiado según cual sea la que utilicéis tal y como me ha apuntado Dany Faccio. Podéis reducir el contenido de agua de azahar a vuestro gusto o incluso suprimirla si no os gusta nada. Como esta masa me ha quedado blandita no es necesario que añadáis ningún otro líquido en sustitución de la cantidad de agua de azahar que decidáis eliminar.



ELABORACIÓN

Pesamos los ingredientes secos en un recipiente: el almidón de maíz, la sal, la xantana y el psyllium. Reservamos.

En el bol de la thermomix trituramos la naranja junto con el azúcar, aceite, miel, huevo, miel, agua de azahar y la leche o bebida vegetal durante unos pocos segundos a velocidad 6. Si no tenéis robot, lo hacéis en un vaso alto y lo trituráis con la batidora. 

Incorporamos los ingredientes secos al triturado de naranja y lo mezclamos todo bien (unos minutos a velocidad 5 en la thermomix). Mi masa era bastante líquida, más parecida a una crema espesa que a una masa como tal. En un recipiente hermético bien aceitado he vertido la masa y la he dejado fermentando (1ª fermentación) en la nevera unas 18 horas (desde las 15:45 de la tarde a las 10:00 del día siguiente).

Preparamos una bandeja forrada con papel de hornear y aceitaremos un cortapastas metálico de 4 cm (o lo forramos con papel de hornear). Sacamos la masa a la bandeja con ayuda de una espátula. Nos aceitamos muy bien las manos y formamos el roscón haciendo un hueco en el centro para colocar el cortapastas. Con la espatula aceitadita alisamos la superficie del roscón.

Formado del roscón

Segunda fermentación: Ha estado dos horas y cuarto a 30º C tapado con la tapa de plástico del microondas (fantástico invento para que no se sequen los roscones). Se ha inflado bien.


Aspecto tras la segunda fermentación

Horneado: Precalentamos el horno a 200º C. 

Pintamos el roscón con huevo batido y adornamos con almendra fileteada y azúcar bolado. 

Introducimos la bandeja con el roscón y generamos vapor. Bajamos la temperatura a 180º C y horneamos 18 minutos. 

Sacamos a una rejilla y dejamos enfriar.

¡¡Mirad qué rico ha quedado!!


Horneado, rico, rico..

VALOR NUTRICIONAL (por porción de 88 gramos)
  • Energía: 290 kcal
  • Hidratos de carbono: 49 g (5 raciones HC), de los cuales:
    • Azúcares: 11 g (1 ración HC)
    • Fibra: 2 g 
  • Lípidos totales:  9,2 g de los cuales:
    • Grasas saturadas: 2 g
    • Grasas monoinsaturadas: 6,2 g
    • Grasas poliinsaturadas: 1 g 
    • Colesterol: 35 mg
  • Proteínas: 1,8 g
  • Vitaminas: Aportes bajos de vitamina K, E y C (6-7% de las necesidades diarias) y muy bajos de vitamina B1 y B12 (3-4%).
  • Minerales: Bajo aporte de selenio (6%) y muy bajos aportes de calcio y fósforo (4%) hierro, potasio, cobre, manganeso (2-3%).

El roscón sin gluten es un alimento energético con alto aporte de hidratos de carbono fundamentalmente complejos por su contenido en almidón de maíz que es 100% hidrato de carbono. No es especialmente rico en azúcares sencillos (1 ración de HC del total de 5 raciones de cada trozo) ni proteínas. La fibra es correcta y las grasas también por no contener un elevado contenido en grasas saturadas ni colesterol. No destaca su aporte vitamínico y mineral.

 #SINsepuede

lunes, 4 de enero de 2016

Polvorones de avellana sin gluten y sin azúcares añadidos


Personalmente, me gusta más la avellana que la almendra y confieso que no soy de polvorones, por eso mi propuesta de polvorón no es nada tradicional :-D. Coincido con una compañera de trabajo quien también es muy fan de este fruto seco en que cualquier postre al que se el añada la avellana tendría que ganar en sabor. A mí me gusta la variedad negreta de Reus, una avellana pequeña que tiene un sabor que es una auténtica pasada.

Estos están versionados para hacerlos sin gluten además de no contener azúcares añadidos. Como referencia me he basado en una entrada reciente de los polvorones de avellana sin azúcar de Webos Fritos.



INGREDIENTES para unos 14 polvorones de 4 cm de diámetro
  • 100 g de harina de maíz (Auchan)
  • 100 g de harina de trigo sarraceno (Bauckhof)
  • 100 g de avellanas peladas sin cáscara
  • 80 g de aceite de oliva virgen extra
  • La piel de un limón
  • 100 g de edulcorante Dayelet para hornear
  • media cucharadita de goma xantana
  • (opcional) edulcorante molido para adornar los polvorones. 
 

De víspera

Tostaremos las harinas a 130º C durante 30 minutos con calor arriba y abajo. De vez en cuando abrimos el horno y movemos un poco la harina para que no se queme.

Tostaremos las avellanas para poder pelarlas y que cojan un poco de color dorado. Esta tarea la podemos tener hecha de antes o bien utilizar un fruto seco ya tostado.

Calentamos el aceite de oliva con la cáscara de limón y freímos a fuego suave hasta que esté frita. Dejamos enfriar y reservamos. 


Al día siguiente: 

Trituramos las avellanas con un robot de cocina o molinillo de café.

En un cuenco echamos las harinas y las avellanas trituradas y mezclamos bien. Formamos un volcan e incorporamos el edulcorante y el aceite de oliva. Hay que mezclar bien la masa hasta conseguir una masa homogénea. Envolvemos en film transparente y metemos a la nevera (mínimo media hora).

Sacaremos del frigorífico, quitamos el film y aplastamos la masa. Si véis que se pega, se puede estirar con ayuda de papel de hornear pasando el rodillo para dejarla de 1 cm ó 1,5 cm de altura.

Con un cortapastas (de 4 cm de diámetro) vamos cortando los polvorones y muy cuidadosamente los colocamos en una bandeja de horno cubierta de papel de hornear. Aprovecharemos los trozos sobrantes para juntarlos y obtener alguna pieza más.

Dejamos reposar 1 hora en la nevera.

He horneado 12 minutos a 180º C con calor arriba y abajo a altura media en el horno. No queremos que cojan mucho color por lo que estaremos muy pendientes del horno para que no se quemen. 


Se han expandido en el horno y han quedado más con la apariencia de galleta que de polvorón. A pesar de todo, me vale el resultado de esta primera prueba. Su sabor es increíble. 


Los sacamos del horno y cuando estén fríos los sacamos muy cuidadosamente con una espátula. Se pueden espolvorear con un poco de edulcorante en polvo (lo podemos moler con un molinillo) y envolverlos con papel de seda (medidas aproximadas de mis trozos: 17,5 x 19,5 cm). 

Los colocamos en una cajita bien mona y ya tenemos un postre navideño para regalar y agasajar a quien queramos. 





VALOR NUTRICIONAL por polvorón (34 g aprox.)
  • Energía: 163 kcal
  • Hidratos de carbono: 19 g (2 raciones de HC), de los cuales
    • Azúcares sencillos: 1 g
    • Polialcoholes: 7 g 
    • Fibra: 2 g
  • Lípidos totales: 11 g, de los cuales
    • Grasas saturadas: 1,2 g
    • Grasas monoinsaturadas: 7,6 g
    • Grasas poliinsaturadas: 1,4 g 
  • Proteínas: 2,5 g
  • Minerales: El aporte más importante es de manganeso (29% de las necesidades diarias), magnesio y cobre (9%), fósforo (7%) y hierro y zinc (4%).
  • Vitaminas: Con un polvorón se cubren el 10% de las necesidades diarias de vitamina E, 6% de niacina y 5% de tiamina y vitamina K.

En resumen: Se trata de un postre de contenido energético alto a pesar de incluir un edulcorante a base de polialcoholes con un correcto aporte de fibra y buen perfil de grasas, principalmente insaturadas. Cumple con su función de no contener azúcares añadidos, pero hay que contabilizar los 19 g de hidratos de carbono (2 raciones HC) en el cálculo total de hidratos. 


#SINsepuede

martes, 15 de diciembre de 2015

Pan de calabaza sin gluten (70% harinas y 30% almidones)


Un pan con receta de Cecília

En este caso lo he hecho únicamente con masa madre de arroz (con una hidratación del 100% y alimentada con harina semiintegral de arroz). Más abajo indico los pasos que seguí para refrescarla. No he añadido levadura fresca. Para este pan he tratado también de aprovechar la calabaza de nuestra cesta de verduras. Pan invernal total y de temporada.


INGREDIENTES para una hogaza
  • 210 g de masa madre de arroz semiintegral (abajo os indico cómo la he refrescado).
  • 204 g de harina de trigo sarraceno (Bauckhof)
  • 83 g de harina de arroz semiintegral (molida en casa)
  • 36 g de harina de garbanzo (Las panaeras sevillanas)
  • 91 g de almidón de maíz (Maizena)
  • 92 g de fécula de patata (Santiveri)
  • 10 g de semillas de lino  (Mercadona)
  • 10 g de semillas de sésamo
  • 18 g de psyllium (Rettenmaier Ibérica)
  • 10 g sal
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen
  • 1 cucharada de vinagre manzana
  • 210 g de calabaza asada en el horno y batida con la batidora y mezclada con el agua
  • 177 agua
  • 170 leche de vaca semidesnatada (o cualquier bebida vegetal sin gluten)

Masa madre de arroz alimentada en dos ciclos. Es la que había hecho a partir de la levadura de frutas.

  • Primer ciclo: 16 g masa madre sin gluten (nevera; 3 semanas sin usar) + 50 g agua + 50 g de harina de arroz semiintegral (desde las 15:00 del viernes tarde hasta las 10:00 de la mañana siguiente; sábado). Temperatura ambiente (20º C aprox.)
  • Segundo ciclo: sábado mañana hacia las 11:00 con 70 g de la masa madre anterior + 100 agua + 100 g harina de arroz semiintegral. Serían aproximadamente las 18:45 cuando la utilicé (tenía gente en casa y no presté mucha atención a la hora). 


ELABORACIÓN

Amasado: Yo empleo un robot amasador Kenwood KMC010 con pala amasadora. Colocamos todos los ingredientes en la cubeta de la amasadora. Mezclado inicial durante 5 minutos a velocidad 1. Dejamos reposar durante 10 minutos. Por último, amasamos a velocidad 2 durante 10 minutos. 

Primera fermentación: Guardamos nuestra masa en un recipiente hermético tapada durante dos horas a temperatura ambiente (unos 20º C). A las 21:15 la guardamos en la nevera y la dejamos toda la noche (casi 13 horas; hasta las 10:00 del domingo por la mañana).
 

Formado: Enharinamos ligeramente una superficie con harina de arroz y también un banetón redondo como para un kilo de masa. He desgasificado bastante y he formado una hogaza. Dejamos la masa en el banetón y cubrimos con un gorro de ducha.
 

Segunda fermentación: La he dejado dos horas a 25º C en la caja fermentadora. Si no tenéis posibilidad de colocar la masa a temperatura templada, dejadla hasta que veáis que se ha inflado ligeramente. No va a duplicar volumen y  terminará de inflarse en el horno. Ya sabéis que nuestros panes sin gluten con alto contenido en harinas no suben excesivamente ^_^



Horneado:  

Precalentamos el horno a temperatura máxima (unos 250º C).
Tiempo total de horneado: 65 minutos

A medida que avance el horneado vamos a ir bajando la temperatura. Los tiempos son aproximados:
  • 15 minutos a 250º C con calor sólo desde abajo y vapor
  • 20 minutos a 220-230º C (calor arriba y abajo)
  • 15 minutos a 200º C (calor arriba y abajo)
  • 15 minutos a 180º C (calor arriba y abajo y los últimos 5 minutos con la puerta abierta o la opción ventilador si está disponible en vuestro horno)
De sabor está muy bueno. Sigue siendo un pan denso, pero me ha sorprendido muy gratamente por su sabor y la textura de la miga


VALOR NUTRICIONAL por rebanada de aprox. 50 gramos
  • Energía: 103 kcal
  • Hidratos de carbono: 19,8 g (2 raciones de HC), de los cuales
    • Azúcares sencillos: 0,6 g (media ración HC)
    • Fibra: 2,1 g
  • Lípidos totales: 1,8 g, de los cuales
    • grasas saturadas: 0,3 g
    • grasas monoinsaturadas: 0,8 g
    • grasas poliinsaturadas: 0,5 g
    • colesterol: 0,5 mg
  • Proteínas: 2,3 g 
  • Minerales: Teniendo en cuenta que el pan es un alimento básico que consumimos varias veces al cabo del día, pienso que este pan de calabaza contribuiría de forma importante para cubrir nuestros requerimientos de nutrientes. Por rebanada obtendríamos el 20% del manganeso diario, 8% de magnesio, 6% de fósforo, 5% de cobre y 4% de hierro. Y si, por ejemplo, comemos tres rebanadas de pan de calabaza obtendríamos el 12% del hierro diario que necesitamos únicamente con el pan. No está nada mal.
  • Vitaminas: La mayor contribución es de vitamina A (18%), seguida de vitamina B6 (6%), tiamina y niacina (5%) y por último folatos (3%).     

Hay quienes piensan que los alimentos sin gluten pueden resultar carentes de nutrientes, pero ya véis que con una adecuada selección de ingredientes se pueden obtener panes sin gluten con un valor nutricional muy interesante. En este caso, un pan pobre en azúcares sencillos y grasas saturadas con aporte de fibra adecuado. Pero, sin duda, lo mejor de todo es el aporte de minerales y vitaminas que lo convierten en otro aliado para los bocatas, la tostada del desayuno o acompañar tus comidas de cada día.

 
#SINsepuede   
 

    domingo, 13 de diciembre de 2015

    Buñuelos de brócoli sin gluten


    Llega un pedazo de brócoli en la cesta de verduras y quería variación más allá del brócoli cocido con refrito de ajos. Ésta es la alternativa que os presento. Con salsa picante están buenísimos. Yo uso una de supermercado chino que se llama "Doubanjiang" o "chilli bean sauce" de la marca Lee Kum Kee. A vuestro gusto.

     
    INGREDIENTES para 8 buñuelos
    • 60 g de almendra molida 
    • 1 cebolla pequeña (50 g)
    • (opcional) cilantro fresco
    • 55 g de queso de vaca picado finamente 
    • 240 g de brócoli cocido al vapor y picado finamente  
    • 1 huevo 
    • sal y pimienta negra 
    • 1 cucharada de aceite para freírlos (a la plancha)


    ELABORACIÓN 

    Si no la tenemos molida, molemos la almendra con ayuda de un robot de cocina o molinillo. Reservamos.

    Picamos la cebolla, el cilantro y el queso y en un bol mezclamos todos los ingredientes. Salpimentamos al gusto. Obtendremos una pasta que queda bastante blanda.




    Calentamos una sartén pequeña a fuego fuerte. Bajamos el fuego y echamos la masa con ayuda de una espátula (3 buñuelos por tanda). Es una masa frágil por lo que es conveniente manejarla con dos espátulas y cuidado para darle vueltas hasta que estén bien hechos por ambos lados (unos 5 minutos por cada lado). 

    Es mejor poner un queso con más sabor y más fuerte porque el queso de vaca es muy suave y casi ni se nota. Se pueden poner otras especias o emplear cualquier otra verdura cocida a la que no sepáis qué utilidad dar.


    VALOR NUTRICIONAL por buñuelo
    • Energía: 99,5 kcal
    • Hidratos de carbono: 5 g (media ración HC), de los cuales
      • Azúcares sencillos: 1,4 g
      • Fibra: 2 g 
    • Lípidos totales: 7,3 g, de los cuales
      • grasas saturadas: 1,6 g
      • grasas monoinsaturadas: 4 g
      • grasas poliinsaturadas: 1,2 g 
      • colesterol: 32 mg
    • Proteínas: 4,8 g 
    • Minerales: Moderados aportes de manganeso (12% de las necesidades diarias) y fósforo (10%) y aportes bajos , pero a tener en cuenta de magnesio (8%), calcio (7%), cobre y selenio (6%) y zinc, hierro y potasio (4-5%).
    • Vitaminas: Aportes altos de vitamina K (54% de las necesidades diarias) y vitamina C (24%), moderados de vitamina E (13%), A (11%) y folatos (10%) y bajos de riboflavina (8%) y B6 (5%). 

    Un plato que puede servir de acompañamiento o ir como plato principal acompañado de pasta, legumbre, patatas o arroz para complementar los hidratos de carbono complejos. Bajísimos aportes de grasas y colesterol y muy interesante aporte de fibra. Asimismo, me parecen muy interesantes las contribuciones a las necesidades diarias de elementos tan importantes como las vitamina K, C, E, A y folatos y de fósforo, magnesio, calcio, cobre, selenio, zinc, hierro y potasio ya que si consideramos que en un plato se pueden comer dos o tres de estos buñuelos estaríamos multiplicando el valor nutricional que está calculado por pieza.

    martes, 1 de diciembre de 2015

    Ensalada de invierno con garbanzos especiados y verduras (sin gluten, receta vegana)



    Hoy una ensalada de invierno para aprovechar las verduras de invierno de la cesta. Además, es temporada de boniatos que son como las patatas, pero dulces y de textura más untuosa. Junto con los garbanzos y el aliño de tahiní tenemos un plato energético con un gran aporte de nutrientes tal y como os muestro al final de la receta. ¡Qué aproveche!

    Me he inspirado en esta receta del blog Minimalist Baker


    INGREDIENTES para 3 personas 
    • Garbanzos especiados:
      • 1 tarro de garbanzos cocidos (peso escurrido: 425 g)
      • 1 cucharadita de comino en polvo
      • (opcional) 1 cucharadita de zaatar (es una mezcla de especias)
      • media cucharadita de pimentón picante
      • media cucharadita de orégano
      • 1 cucharadita de cúrcuma
      • sal y pimienta negra
      • 2 cucharadas de aceite de oliva
    • Verduras:
      • media cebolla cortada en gajos grandes
      • 1 cucharada de aceite de oliva
      • 1 boniato mediano asado o cocido
      • 1 coliflor pequeña
      • hojas de lechuga
      • sal
    • Aliño de tahiní
      • 56 g de tahiní
      • 1 cucharada de miel 
      • el zumo de medio limón 
      • 3 cucharadas de agua para aligerar la salsa



    ELABORACIÓN 

    Preparamos las verduras: 
     
    El boniato lo tenía asado de víspera (en horno a 150º C durante unos 30 minutos). Los guardo en la nevera envueltos en papel de aluminio para que se conserven bien. También lo puedes cocer en agua o en el microondas. Lo pelamos y lo cortamos en rodajas bien gordas (1,5 cm ancho). Reservamos.

    Cocemos la coliflor. A mí me gusta hacerla al vapor en thermomix (25 minutos a 100º C, velocidad 2). Si no, la podeís cocer en agua.


    Lavamos y escurrimos la lechuga. 

    En una sartén con el aceite bien caliente freímos la cebolla sólo hasta que coja color dorado y reservamos.

    Garbanzos especiados:
     

    Lavamos y escurrimos los garbanzos. Los echamos en un bol junto con las especias. Mezclamos bien y salteamos en la misma sartén donde hemos frito la cebolla con el aceite caliente a fuego medio hasta que cojan un poco de color. Reservamos.  

    Preparamos el aliño de tahiní:

    En un bol colocamos el tahiní, el zumo del medio limón y la cucharada de miel. Yo empleo miel de acacia es la que más suave me parece y es, de hecho, la única miel que me gusta. Le añadimos agua para aligerar la textura del aliño. Está riquísimo. 


    Montaje del plato: 

    En un plato hondo colocamos las verduras como nos apetezca. Añadimos un tercio de los garbanzos especiados y aliñamos al gusto. 


    Delicioso. 

    VALOR NUTRICIONAL por persona incluyendo el aliño
    • Energía: 536 kcal
    • Hidratos de carbono: 69 g (7 raciones de HC), de los cuales
    • Azúcares sencillos: 20 g (2 raciones HC)
    • Fibra: 17 g 
    • Proteínas: 19 g con un buen perfil de aminoácidos
    • Lípidos: 23 g, de los cuales: 
      • Grasas saturadas: 3 g
      • Grasas monoinsaturadas: 11,5 g
      • Grasas poliinsaturadas: 7 g
    • Vitaminas: Vitamina A (288% de las necesidades diarias), vitamina C (88%), folatos (77%), vitamina K (62%), tiamina (35%), vitamina B6 (29%), riboflavina (18%), niacina (16%) y vitamina E (12%).
    • Minerales: Manganeso (110% de las necesidades diarias), cobre (47%), fósforo (45%), hierro, magnesio y potasio (28-30%), zinc (23%) y calcio (20%)

    Destacables: el sabor, las texturas y la saciedad que aporta este plato. Es calórico, pero se trata de un plato único con aportes de grasas insaturadas, fibra, vitaminas y minerales que son un lujo. Cero colesterol y contenido mínimo en grasas saturadas. A pesar del contenido en azúcares sencillos de 20 gramos, sólo 4 provienen de la miel. Si eres una persona con diabetes, puedes eliminar la miel del aliño y sustituirla por un edulcorante que no aporte hidratos de carbono.




    #SINsepuede

    jueves, 26 de noviembre de 2015

    Rollitos de col rizada rellenos (receta vegetariana)



    Aquí seguimos con platos calentitos, sabrosos y sacando a nuestras verduras del armario. Poderosas verduras. La receta original es de Yotam Ottolenghi y es una receta vegetariana que, en este caso incluye lácteos.


    No tenía pensado escribir un post con esta receta, pero mi amiga Rocío se ha quedado un poco mosca porque la receta está en inglés y ella quiere saber cómo los hice. Y por eso me he puesto manos a la obra para que ésta también la puedas hacer y compartir


    Va por ti Rocío ;-)
     
    INGREDIENTES para 4 personas (3 rollitos medianos por persona)
    • 12-14 hojas de col rizada de tamaño mediano
    • 30 g de mantequilla o aceite de oliva para el sofrito
    • 45 g de fideos gruesos o espaguetti troceado
    • 130 g de arroz semi-integral
    • 350 g de agua o caldo vegetal (o más según la absorción del arroz)
    • sal y pimienta negra
    • 120 g de queso rallado (mozzarella)
    • 1 bote de sofrito de tomate con cebolla
    • 150 g de vino blanco
    • 1 cucharada de menta seca
    • perejil fresco picado
    • un chorro de aceite de oliva

    ELABORACIÓN

    Primero elaboramos el relleno de las hojas de col. 

    Derretimos la mantequilla en una sartén a fuego medio (podemos usar aceite en su lugar). Echamos los fideos o espaguettis troceados y sin parar de remover, dejamos que se doren ligeramente. Entonces añadimos el arroz, el agua o caldo y sal. Dejamos que cueza unos 20 minutos a fuego suave tapado. Si vemos que el arroz ha absorbido el agua/caldo y le falta tiempo de cocción, le añadiremos más líquido. Cuando esté listo lo apartamos del fuego y dejamos tapado que repose unos 10 minutos.

    Mientras el arroz se cocina, preparamos las hojas de col. Yo les corté el nervio central con un cuchillo para dejarlo al ras del envés de la hoja y escogí el método al vapor (17 minutos en thermomix, temperatura varoma, velocidad 2 una vez que el agua ya está hirviendo) en lugar de cocerlas en agua hirviendo (6-8 minutos). Así no tuve que escurrirlas y sólo esperé a que se enfriaran.

    Precalentamos el horno a 180º C. 

    Ahora es cuando vamos a rellenar nuestras hojas de col. Añadimos el queso y los piñones a nuestro arroz y mezclamos bien. Con ayuda de una cuchara vamos rellenando nuestras hojas de col, las enrollamos y las colocamos en una fuente de horno. Así, una a una hasta quedarnos sin hojas de col (a mí me sobró relleno porque mis hojas no eran muy grandes). Los vamos colocando como se ve en la foto de abajo.



    Mezclamos nuestro sofrito de tomate con el vino blanco y sazonamos con la menta seca. Vertemos esta mezcla sobre las hojas de col, echamos un poco de perejil picado y un chorro de aceite por encima e introducimos al horno durante 40 minutos a 180º C. 

    Al sacar del horno se puede espolvorear más perejil picado. Están buenísimos. Nunca había probado la combinación de pasta y arroz en el mismo plato, pero la mezcla está buenísima. Si los quieres hacer sin gluten sustituye la pasta por una pasta sin gluten o bien omítela y pon sólo el arroz, como tú prefieras


    VALOR NUTRICIONAL por persona
    • Energía: 394 kcal
    • Hidratos de carbono:  39 g (4 raciones de HC), de los cuales
      • Azúcares sencillos: 3,1 g
      • Fibra: 3 g
    • Lípidos: 19 g, de los cuales
      • Grasas saturadas: 8,7 g
      • Grasas monoinsaturadas: 7,5 g
      • Grasas poliinsaturadas: 1,3 g 
      • Colesterol: 40 mg
    • Proteínas: 11,7 g
    • Vitaminas: Altos aportes de vitamina K (62% de las necesidades diarias) y vitamina C (37%); moderados de vitamina B6 (16%) y B12 (12%) y bajos de tiamina (10%), vitamina A, folatos, niacina y riboflavina (9%).
    • Minerales: Contenidos elevados de manganeso (55%), fósforo (23%), selenio (22%) y calcio (19%); moderados de magnesio (12%) y zinc (11%) y bajos en potasio (7%) y hierro (6%). 

    Si lo vemos como un plato único, es un plato bastante completo. Contenido energético moderado con buen aporte de hidratos de carbono complejos, proteínas y fibra. La mitad de las grasas son saturadas, pero la otra mitad son insaturadas y su aporte en colesterol es bajo. Me parece interesante el perfil de vitaminas y minerales ya que cubre en los porcentajes indicados un amplio abanico de todos ellos y especialmente las vitaminas K, C, B6, B12 y el manganeso, selenio, magnesio y zinc entre los minerales

     



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