Rabo de vaca guisado (a la antigua usanza)


Hoy toca receta de cazuela. 

La verdad es que la blogosfera está inundada de opciones para estas fiestas y yo no voy a añadir nada exótico ni típicamente navideño. Este año quería hacer algo diferente para sustituir al cordero (que no me entusiasma demasiado) y que estuviera de chuparse los dedos. Un plato que se deje elaborado de víspera y que sólo requiera de un calentón y listo, que no dé trabajo a la hora de servirlo. 

Este año toca rabo de vaca guisado. Y punto. 

Receta de una compañera de trabajo, tal y como la hace su madre y que ya me ha advertido de que, está tan bueno que me va a tocar cocinar rabo en todas las ocasiones festivas. ¡Muchas gracias Begotxu!

Yo he preparado dos rabos enteros, para una cazuela como para 10 personas. Si queréis hacer la mitad, podéis dividir las cantidades a la mitad. 

INGREDIENTES

  • 3,3 kg de rabo de vaca cortado y limpio de grasa
  • 2,5 kg de cebolla roja picada
  • 6 dientes de ajo
  • 3 hojas de laurel
  • una pizca de tomillo
  • aceite de oliva
  • sal
  • pimienta
  • harina
  • 1 vaso de vino blanco
  • 2 vasos de vino tinto
  • agua o caldo
  • (opcional) brandy



ELABORACIÓN

Pelar y picar las cebollas. Echarlas a una cazuela con aceite de oliva, los ajos, las hojas de laurel y el tomillo. Ponemos a fuego suave mientras vamos friendo los trozos de rabo. 


Salpimentar los trozos de rabo, pasar por harina y freír dorando bien las piezas. Una vez dorado el trozo, lo echamos a la cazuela donde está la cebolla. Empezaremos por los trozos más grandes. 


Cuando hayamos sellado todos los trozos de rabo y estén en la cazuela, vertemos los vinos (y el brandy si optáis por utilizarlo) y ponemos a cocer a fuego suave. Yo lo habré tenido como siete horas a fuego muy, muy suave (en el "1"). Si lo guisáis en olla "rápida" necesitará hora y media al menos. 

Si lo hacéis en cazuela como yo, estad al tanto porque la cebolla se pega con la mirada y si notarais que la salsa necesita más caldo o agua, no dudéis en añadírsela. 

Sabremos que la carne del rabo está hecha cuando esté blandita al pinchar con un tenedor y se despegue del hueso. Sacamos los trozos a una cazuela y desgrasamos la salsa. La pasaremos por el pasapuré sobre los trozos de rabo. Mi salsa ha quedado muy espesita con lo que no he tenido que reducirla al fuego, pero si quedara muy líquida, hervís suavemente hasta que reduzca el líquido. Dejamos que la salsa hierva un ratito al fuego con la salsa y reservamos hasta el día que vayamos a disfrutarlo.

Hasta los que "reniegan" de este plato han dicho que está buenísimo. Una salsa potente y con tronío que seguramente hará que nos chupemos los dedos en Navidad. 


¡¡Felices fiestas!!




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