Mazapanes de soto (sin gluten)




A nadie le amarga un dulce y este que os traigo es típico de Navidad. Ya sé que parece que voy a destiempo, pero el sábado era "San Queremos" y me apetecía hacer esta receta, así que me puse zarpas a la obra. Yo no soy muy aficionada a turrones y mazapanes tradicionales, pero recuerdo los mazapanes de Soto como un manjar que nos daban a cuentagotas (porque eran muy caros) y que me encantaban. Venían en unas bolsitas de plástico y tenían una textura y un sabor difíciles de olvidar. Tengo la suerte de que hablando con una compañera, casualidad su madre los hacía cada Navidad y me pasó la receta (Gracias Bego) y aquí os traigo mi adaptación. Si empleáis obleas sin gluten será un postre apto para personas con enfermedad celíaca. Seguimos, como veis, trabajando en la línea sin gluten. 

INGREDIENTES para 30 mazapanes


  • 500 g de almendra marcona pelada sin tostar
  • 400 g de azúcar integral de caña (Comercio Justo)
  • 250 g de patata cocida con piel al vapor
  • Obleas sin gluten. He encontrado varias marcas: Suministros Cohesa (círculos de 5 cm de diámetro), Obleas Pastor, y también hay distribuidores de productos religiosos con obleas más pequeñitas (3,5 cm de diámetro))
  • Glasa muerta. La glasa muerta es una preparación para adornar postres que se prepara con azúcar glacé y agua o agua mezclada con limón. Yo he preparado una glasa con 85 g de azúcar integral pulverizado y 2 cucharaditas de agua con una pizca de zumo de limón. El líquido se echa poco a poco removiendo con una cucharilla hasta que alcanza una textura líquida que nos permita pintarla con una brocha permaneciendo sobre la preparación sin chorrear. Ni demasiado líquida ni demasiado pastosa.
Nota sobre el azúcar: yo uso siempre azúcar integral de caña pero lo podéis sustituir por azúcar blanco refinado. 

ELABORACIÓN

Con un robot de cocina o thermomix moleremos primero el azúcar hasta pulverizarlo. Reservamos.

Después pasaremos a moler la almendra. Creo que éste es el quiz de la cuestión. Os recomiendo molerla en tandas cuidando mucho no molerla demasiado. En mi caso, he preferido no molerla hasta pulverizarla completamente ya que mi recuerdo de estos mazapanes era que su interior era troceado pero no como la textura del mazapán (que a mí se me antoja gomosa). Recordaba ese interior de los mazapanes de Soto, húmedo, con trocitos de almendra y el aroma del limón. Pero claro, trabajar con el recuerdo, basándote en una receta prestada sin haber hecho un mazapán de estos en la vida, pues tiene su complicación. Aunque he de deciros que tras haberlos visto y probado os garantizo que mis expectativas se han cumplido con creces. 

En un bol o tuper mezclamos el azúcar y la almendra molida y reservamos.  Pelamos la patata cocida y con un pasapuré o tenedor la trituramos y la mezclamos con el azúcar y almendra que teníamos reservados. Si tenéis un robot para ayudaros pues perfecto, si no trabajáis los ingredientes en un bol grande y con una pala y dándole al bíceps a base de bien. Cuando estén bien incorporados podéis formar unos "salchichones" con la pasta envueltos en film transparente como los que se ven en la foto de abajo o bien lo tapáis el bol y lo guardáis en la nevera tal cual. 


Yo dejé la masa reposando desde la tarde del sábado hasta el domingo por la mañana. 

Forramos una bandeja de horno con papel y vamos cortando trozos de pasta que colocaremos sobre cada oblea. La masa se desmorona bastante así que no os desesperéis. Le dais forma con los dedos para acomodarla a la oblea y sin problemas. Veréis que se sujeta fantásticamente sin desparramarse. Si no tenéis obleas podéis emplear cápsulas pequeñas para magdalenas para que le den soporte a la masa.
:-)

Aspecto de los mazapanes antes de hornear (alguno de tamaño XL, je, je) 

Precalentamos el horno a 200º C. Introducimos los mazapanes y horneamos a 190º durante 20 minutos con calor arriba y abajo y dejamos que cojan un color dorado en la parte superior. Apagamos el horno. Sacamos la bandeja y pintamos los mazapanes con la glasa muerta y volvemos a meter la bandeja en el interior del horno. Con el calor residual se secarán un poquito más; lo justo para que la parte exterior quede crujiente, pero no como una piedra y el interior blandito y jugoso. El truco es conseguir que la parte exterior quede hecha y que al apretar suavemente con los dedos no se deforme. No los queremos completamente secos porque esa es su gracia, tiesitos por fuera y tieeeeeernos por dentro. Para morirse, vamos. 

Dejáis enfriar en la misma bandeja. 

Mazapanes tras 20 minutos de horneado a 190º C


Mazapanes tras pintarlos con la glasa y secarlos en el horno

No se resistirán. Están de muerte. Los de la foto eran para las chicas y chicos del laboratorio. Les prometí que habría sorpresa y no han defraudado a nadie. Tendríais que haber visto las caras del personal al degustarlos. Esta receta es garantizada a prueba de golosos y menos golosos. 

Ya sé que ni es Navidad ni , pero esto es lo bueno de los "San Queremos", ¿Verdad? Que los hacemos cuando nos apetece ;-) 


Y recordad que éstos son sin gluten :-D

2 comentarios

  1. Que cosa mas rica !!!
    No sé lo que es el "San Queremos", pero yo soy de las que casi siempre hago los dulces fuera de su día habitual! (llámame rarita, jejeje).
    A mi me gusta mucho el mazapán, así que estos caeran. Gracias ;)

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    1. Hola Cecília!
      El "San Queremos" es eso mismo, que lo hacemos cuando queremos y sin que esté sujeto a cánones de fechas ni celebraciones encorsetadas en el calendario. Yo como tú, del club de las caritas. Yo diría que "muy rarita" en mi caso :-D
      No te vas a arrepentir. De hecho yo tengo que ir a comprar más almendra porque ya me he quedado sin ella.
      Un beso :-*

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