Crepe de setas y puerros (trigo sarraceno) sin gluten


Más recetas con verduras y sin gluten. Hoy una galette bretonne o un crepe que se elabora con harina de trigo sarraceno. Al tratarse de una harina integral estamos tomando todos los nutrientes que hay en el grano original. Si lo comparamos con una harina blanca de trigo salimos ganando sí o sí en cuanto a aporte de vitaminas y minerales y, como he mencionado anteriormente, en cuanto a la fibra que no encontraremos en una harina blanca de trigo. Por crepe, obtendremos 2,11 g de proteínas de buena calidad; 1,7 g de fibra; 0,7 g de hierro; 42 mg de magnesio y 0,5 mg de zinc, entre otros (información obtenida de USDA Nutrient Database for Standard Reference Release 27). Yo creo que sí conviene considerar al trigo sarraceno como una buenísima alternativa en la dieta de todas las personas. 

En esta ocasión he tomado como referencia la receta de  del blog "¿Qué hago con mi cesta de verduras?" y la de la cocina de Myri. He hecho una fusión de ambas y he aportado también un poquito de mí. Espero que os guste. 


INGREDIENTES para 12 crepes 


  • MASA DE LOS CREPES
    • 200 g de harina de trigo sarraceno (Bauckhof o Dayelet)
    • una pizca de sal
    • 1 huevo 
    • 350 g de agua fría 
    • 1 cucharada de aceite de oliva
  • RELLENO
    • 2 puerros grandes
    • 500 g champiñones 
    • 200 ml  de crema para cocinar con 17% de materia grasa (las hay de soja y leche de vaca) 
    • Aceite de oliva virgen 
    • Sal y pimienta al gusto



ELABORACIÓN 

Mise en place: (Es una expresión francesa y se pronuncia "mis en plas"). La mise en place es sencilla y llanamente tenerlo TODO (ingredientes, utensilios y espacio libre en la cocina) dispuesto antes de empezar a cocinar. Así se disfruta mucho más cocinando. Para esta receta: Pesamos todos los ingredientes de la masa de las crepes. Lavamos y troceamos los puerros Y pelamos y troceamos los champiñones.
Preparamos utensilios: balanza, robot/batidora, espátulas, recipiente hermético, cuchillo, sartén, tabla de cortar.

Para la masa de los crepes: Con thermomix (o una batidora): Vertemos todos los ingredientes en el vaso y mezclamos durante 1 minuto a velocidad 5 o con la batidora durante un minuto hasta tener todos los ingredientes bien mezclados. Si no disponéis de robot/batidora emplead un tenedor y batid como si de huevos para tortilla se tratara. Vertemos la masa en un recipiente con tapa y dejamos reposar en frío al menos durante media hora antes de hacer los crepes. 



Para el relleno de puerros y setas: En una sartén verter el aceite y sofreímos los puerros en rodajas hasta que estén hechos y doraditos. A continuación salteamos los champiñones un poquito hasta que pierdan el color blanco. Por último, la crema de cocinar, en mi caso de soja (sin lácteos), pero puede ser crema de leche. Salpimentamos al gusto. Dejamos que la crema ligue las verduras a fuego suave sin que hierva durante un minuto y quitamos la sartén del fuego.




Hacemos los crepes: 


Calentamos una sartén bien, pero no achicharrando. El primer crepe es el "de prueba" porque no me suele salir bien. Echamos un poquitín de aceite y vertemos medio cacito de masa que extendemos por toda la sartén. Dejamos que salgan unas burbujas en la masa que nos dan la pista de que ya está lista para darle la vuelta. Con una espátula y un poco de maña le dais la vuelta. Si sois lo suficientemente artistas podéis darle la vuelta en el aire, pero yo no me veo con los crepes volando por mi cocina, la verdad. Cada vez que intento hacer alguna aventura de estas pongo la vitrocerámica perdida de masa y pegotes ^_^ 

Procedemos de la misma forma hasta acabar la masa. Las vamos colocando en un plato y las tapamos con un trapo de algodón (a ser posible sin que se haya lavado con suavizantes aromáticos; si no, comeréis crepes aromatizados a flores). Reservamos. 

Montaje del plato: 

Colocamos un crepe en un plato y encima el relleno. Podemos enrollarlo en forma de cilindro o doblarla como si fuera un sobre. Adornadla con ensalada fresca o acompañadla con un gazpacho bien frío, que hace calor y hay que disfrutar comiendo fresco y saludable. 

Están buenísimos ¡Que los disfrutéis!



5 comentarios

  1. Hola Teba.
    Magnífica entrada.
    Y una pregunta técnica para la Doctora.
    El otro día te hice el comentario (entrada leche de avena) sobre no tirar el agua de remojar la avena. He visto un video donde explican una forma de hacerla y en el mismo se dice que hay que tirar esa agua porque en el proceso de remojarla se producen unos antinutrientes nocivos para la salud. Después se lava y se procede a batirla.
    Es cierto eso de los antinutrientes?
    Muchas gracias por tu trabajo
    Zalú i libertá.
    Huanshu.

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  2. Hola Huanshu!
    Gracias por el comentario ;-)

    Sobre la avena, los antinutrientes y tu pregunta, dos cosas:

    1) Los alimentos de origen vegetal presentan en mayor o menor grado la presencia de sustancias a las que se denomina anti-nutrientes como tú dices. Estos anti-nutrientes pueden ser propios de las plantas o bien se han podido producir por la acción de agentes externos (por ejemplo: las micotoxinas de los hongos microscópicos).

    2) No es lo mismo el potencial efecto tóxico de las micotoxinas, las cuales ejercen un efecto tóxico, la misma palabra lo dice que, el efecto secuestrante de otros elementos propios de las plantas como el ácido fítico (un compuesto de tipo fenólico). El ácido fítico es una "cárcel" física" para los minerales. Digamos que los secuestra y no los deja disponibles para nuestro organismo salvo que el alimento haya sido germinado o fermentado. La germinación y la fermentación "liberan" a los minerales dejando que nosotros los podamos absorber.

    Además, las plantas contienen una línea de defensa propia, que también podría ser un anti-nutrientes y que son las saponinas. Las saponinas son productos que las plantas general de forma natural, si bien no se conocen bien cuáles son sus funciones biológicas. En general se considera que tienen un papel importante en la defensa de las plantas contra los patógenos, las plagas, y los herbíboros debido a sus propiedades antimicrobianas, antifúngicas, antiparasitarias, insecticidas y antinutritivas.

    Ahora bien, el hecho de eliminar el agua de remojo más parece estar relacionado con todos los agentes externos (pesticidas, fertilizantes, micotoxinas) para evitar consumirlos al triturar la avena. Esa podría ser la respuesta a tu pregunta técnica en mi opinión, que no es ni mucho menos la de una experta en elementos antinutritivos ;-)

    Para eliminar agentes anti-nutritivos tendríamos que germinar, fermentar o calentar los vegetales. Piensa que las bebidas vegetales comerciales están esterilizadas (UHT, sometidas a la acción del calor) para poder mantenerse durante mucho tiempo a temperatura ambiente en las baldas de las estanterías de los supermercados.

    Yo, de momento no tiro el agua del remojado ni tampoco pasteurizo mi bebida de avena (por ejemplo, calentándola a 70º C durante varios minutos). Mi consumo diario no pasa de 300 mililitros y desconozco la cantidad de posibles agentes anti-nutritivos que pudiera estar consumiendo.

    No sé si habré respondido a tu pregunta con el criterio técnico que me pedías. Ya me dirás.

    Zalú i libertá para ti también.

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    Respuestas
    1. Gracias por tan magnífica explicación.
      Osasuna.

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    2. Gracias por tan magnífica explicación.
      Osasuna.

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