Tarta salada de masa de tahiní y sarraceno sin gluten (100% harinas, receta vegana)


Bueno, tenía muchas ganas de poder sustituir la mantequilla en una masa de base para tarta, en este caso salada. Dan Lepard publicó esta receta y me resultó muy atractiva. Se trata de una masa vegana y yo os traigo mi versión sin gluten. La verdad es que se ha quedado una masa dura y la receta necesita ajustes. Creo que la causa ha podido ser un exceso de harina, falta de agua (u otro líquido en la masa), demasiado horneado o todas ellas. Necesito trabajar un poquito para ver si equilibro la receta y me sale una masa más blanda. No es desagradable, pero hubiera preferido una masa un pelín más tiernecita. En todo caso, no podía evitar publicarla por si alguien tiene a bien comentar su experiencia o consejos y por ilustrar el valor nutricional que se puede llegar a conseguir con este tipo de masas

Me cuesta que las masas veganas no me queden duras :-( 

Seguiré trabajando en ello. 

INGREDIENTES para 6 personas
  • Masa para la base (necesita mejoras):
    • 25 g azúcar moreno
    • 1 pizca de sal
    • 60 ml agua muy caliente
    • 50 ml de vinagre de manzana
    • 2 cucharaditas de comino molido
    • 25 g aceite de oliva
    • 100 g de tahiní (he usado la marca Monki cuyo etiquetado informa únicamente de la presencia de trazas de cacahuete y frutos secos)
    • 250 g harina de trigo sarraceno (Bauckhof)
    • 1 cucharada de semillas de lino molidas (Naturgreen)
    • media cucharadita de impulsor químico Royal
  • Relleno: 
    • Espinacas salteadas: 300 gramos de espinacas salteadas en dos cucharadas de aceite y dos ó tres dientes de ajo fileteados.
    • 2 cazos de falsa bechamel de coliflor
    • 2 tomatitos en gajitos 

ELABORACIÓN


Coloca el azúcar y la sal en un bol y añade el agua hirviendo. Incorpora el vinagre, comino, aceite y tahiní y bate bien hasta que esté todo bien emulsionado. 

Añade las harinas y las semillas de lino molidas y mezcla bien hasta obtener una masa homogénea. Deja reposar tapada con film transparente unos 10 minutos. 



Precalentamos el horno a 180º C.

Con ayuda de dos pliegos de papel de hornear estiramos la masa hasta obtener un círculo como para forrar un molde de 22 cm. Se va a romper porque es muy quebradiza así que, si ves que es materia imposible, coge trozos de masa y parchea el molde presionando los pegotes para que se unan. Cubrimos con uno de los papeles de hornear y encima ponemos unos garbanzos o alubias. 
 

Horneamos en blanco durante 25 minutos. Entonces quitamos el papel y las alubias y horneamos durante 10 minutos más.

Podemos aprovechar mientras se hornea para preparar el relleno. 



Una vez horneada la base de la tarta, colocamos las espinacas salteadas y un par de cazos de bechamel de coliflor. Adornamos con los tomates en gajitos y horneamos otros 20 minutos a 180º C. 

Pintaza.

Saborazo.


Y sin gluten.


Valor nutricional por porción de unos 85 g (sólo la masa)
  • Energía: 298 kcal
  • Hidratos de carbono totales: 38,4 g (4 raciones de HC), de los cuales: 
    • Azúcares sencillos: 5 g (media ración HC)
    • Fibra: 6,2 g
  • Lípidos totales: 14,2 g, de los cuales:
    • Grasas saturadas: 2 g
    • Grasas monoinsaturadas: 6,6 g
    • Grasas poliinsaturadas: 4,8 g
  • Minerales: Cubre ampliamente las necesidades de manganeso (58%), magnesio (32%), fósforo (28%), cobre (25%). Aporta cantidades moderadas de zinc (14%), hierro (13%), calcio y potasio (10%).
  • Vitaminas: Cantidades importantes de tiamina (28% de las necesidades diarias), niacina (18%); moderadas de vitamina B6 (14%) y riboflavina y folatos (10%).
Una masa con un valor nutricional insuperable, entre ellas un aporte de fibra de lujo con baja cantidad de grasa y de perfil más insaturado que saturado. Cero colesterol y prácticamente nada de azúcar. Y de vitaminas y minerales, una auténtica perla concentrada de elementos importantes como el magnesio, fósforo, zinc, hierro, tiamina, niacina y B6.

#SINsepuede  




0 comentarios

Publicar un comentario